Infusiones de hierbas

Conoce los beneficios de las infusiones de hierbas


Existen muchas plantas dotadas de potentes propiedades medicinales, tales como estimulantes, analgésicas, relajantes, diuréticas, entre otras. Hay distintas formas disfrutar sus bondades, pero la más sencilla es la infusión. Revisa esta completa guía

Sólo necesitas agua hirviendo y tu hierba a elección. ¿Por cuál decidirte? Cada planta medicinal posee propiedades distintas, algunas de las más utilizadas y fáciles de encontrar son:

Albahaca: Se usa para combatir los cólicos, el dolor estomacal, estreñimiento, los dolores menstruales y los microbios. Favorece la digestión y la expulsión de gases. Se prepara con una cucharada de hojas en un litro de agua recién hervida y no se debiera tomar más de una taza, tres veces al día. Cuando se quiera usar como laxante, se debe ingerir en ayuno o antes del almuerzo.

Manzanilla: Esta flor es una de las principales amigas del sistema digestivo, ya que calma los retorcijones, hace más llevaderas las digestiones difíciles, cólicos, flatulencias y la diarrea. Además, se utiliza para calmar las molestias menstruales y las de la cistitis. En cuanto a su uso externo, también sirve para descongestionar los ojos. Sus dosis diarias son tres tazas al día.

Menta: Esta hierba no solo ayuda al sistema digestivo a calmar molestias, sino que además ayuda a combatir el mal aliento. Eso sí, es importante no usarlo en menores de dos años, personas con cálculos biliares y mujeres que amamantan, ya que, podría reducir el flujo de leche. Se prepara con 6 u 8 hojas frescas en un litro de agua recién hervida, y se bebe una taza, tres veces al día.

Boldo: Ayuda a la digestión y es un sedante. Su preparación y dosis es igual a la de las hierbas anteriores, y se debe evitar su uso en el caso de sufrir ictericia, de estar embarazada o tener menos de 10 años de edad. Las personas que tengan cálculos renales deben estar bajo vigilancia médica si quieren ingerir esta infusión. Además, el té no debe ser muy concentrado ni tomarse por tiempos muy prolongados.

Matico: Conocida cicatrizante de heridas, esta hierba también es famosa por ser usada con úlceras digestivas y disfunción hepática. Además de ser un buen analgésico, combate los hongos. Se prepara igual que el resto de las infusiones.

Llantén: Es un excelente cicatrizante en gastritis y úlceras digestivas, y fiel aliado durante episodios de diarrea, afecciones de vejiga, gripe y tos con flema. Para eso se toma dos a tres veces al día una taza, hecha con dos cucharadas de hoja en agua recién hervida. Cuidado con hacer las infusiones muy concentradas, porque puede tener un efecto antihipertensivo o muy laxante. Además, las embarazadas deben evitar su consumo.

Tomillo: Ayuda a disminuir los dolores estomacales, incluyendo la flatulencia y los vómitos, y se usa en tratamientos contra parásitos intestinales y malestares respiratorios, que van desde amigdalitis hasta bronquitis. También sirve para heridas y dolores reumáticos, y cuando se sufre de mal aliento y hasta gingivitis.  Se debe evitar en embarazadas y mujeres en etapa de lactancia, sin la vigilancia médica.

Toronjil o melisa: El té de melisa es una tradición entre las personas que sufren de estrés, ya que tiene propiedades que ayudan a aliviar el nerviosismo, las palpitaciones, el insomnio y hasta la depresión. Además se usa con dolores de cabeza, estomacales y problemas respiratorios. El té se prepara con una cucharada de la hoja en un litro de agua hervida y se toma hasta tres veces al día.

Romero: Ayuda a personas con digestiones difíciles, cólicos, dolores menstruales y padecimientos hepáticos. Se debe evitar su consumo en embarazadas y en caso de colitis o afecciones prostáticas.

Jazmín: La infusión de jazmín es una combinación de hojas de te verde y flores de jazmín. Tiene un exquisito aroma a jazmín combinado con todas las maravillosas propiedades antioxidantes del te verde. Ha sido utilizado por sus cualidades relajantes y cálidas, además de constituir un calmante para el sistema digestivo. De acuerdo con estudios recientes, la infusión de jazmín podría colaborar a bajar el colesterol y aún promover la longevidad.

Jengibre: La infusión de jengibre tiene poderosas propiedades medicinales. Tiene fama de ser un afrodisíaco y puede ayudan a refrescar su aliento. Tiene propiedades fungicidas y antiespasmódicas y puede ayudar a calmar el malestar estomacal al neutralizar los ácidos, beneficiando la digestión. El jengibre también es reconocido por ayudar a aliviar náuseas, kinetosis (mareo causado por el movimiento), mareos, flatulencia e incluso ayuda a aliviar los dolores musculares.

Para preparar adecuadamente una infusión debe usar una bolsita por persona o, si la preparas a partir de hojas secas o hierbas, utiliza un infusor con una cantidad equivalente a una cucharadita de té. Agrega agua hirviendo y deja reposar por 5 minutos. No la dejes más tiempo o su sabor se tornará amargo. No la beba demasiado pronto o la hierba no habrá soltado todo su sabor. En general estas infusiones se beben solas pero si lo desea puede agregar un poco de leche o azúcar o miel para edulcorar.

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