2.

Aprende a guardar tus alimentos


No siempre el refrigerador sirve para conservar los alimentos. Hay casos en que, por el contrario, acelera su descomposición. Aquí te contamos cuáles deberías mantener fuera, y porqué.

  1. Cebollas: deben estar en un lugar fresco, seco y bien ventilado. Debe guardarse sin pelar y requiere exposición al aire para asegurar una óptima vida útil, por lo que no deben ponerse en bolsas de plástico. La única excepción es cuando están peladas y cortadas, y deben guardarse en un recipiente tapado en el refrigerador.
  2. Zapallo: debe estar en un lugar bien ventilado, seco, oscuro y fresco.
  3. Melones y sandías enteros: pierden parte de sus propiedades antioxidantes (licopeno y betacaroteno) cuando se guardan en el refrigerador, por lo que se sugiere mantenerlos a temperatura ambiente. Cuando están rebanados deben cubrirse y ponerse en el refrigerador.
  4. Ajo: debe guardarse en un lugar oscuro y seco, ya que en el refrigerador corre el riesgo de comenzar a brotar.
  5. Papas: deben guardarse en un espacio oscuro, fresco y seco. Expertos recomiendan ponerlas sin lavar en una caja de cartón bien ventilada. Si mojas las papas antes de almacenarlas, la humedad puede provocar hongos.
  6. Miel: se debe mantener en un envase bien cerrado a temperatura ambiente en un lugar seco. El PH y azúcar mantiene los microorganismos controlados, así que no es necesario refrigerarla. Además, la refrigeración puede provocar la cristalización.
  7. Tomates enteros: el aire frío puede convertir la pulpa de los tomates en papilla, porque se dañan las membranas interiores del fruto. Lo mejor es tenerlos a temperatura ambiente, y en caso de haberlos guardado en el refrigerador, dejarlos un día fuera antes de comerlos.
  8. Damascos, plátanos, kiwis, ciruelas, duraznos y mangos: a temperatura ambiente retienen mejor sus nutrientes.
  9. Café: debe ser guardado en un recipiente hermético y en un lugar fresco, seco y oscuro para conservar su sabor y frescura.
  10. Paltas y piñas: las bajas temperaturas anulan las enzimas que les permiten madurar, y dejan una textura pastosa.
  11. Chocolate: salvo que contenga un relleno lácteo o haga mucho calor, no hay ninguna necesidad de refrigerarlo. Si pones allí unos bombones o una tableta de chocolate abierto, verás que le sale una especie de capa blanquecina: una muestra de que su textura y sabor han resultado alterados.
  12. Pan: al contrario de lo que parece, envejece más rápido en el refrigerador, que en una panera fuera de él. Si se quieren conservar más de un par de días, lo mejor es congelar en rebanadas o trozos pequeños e ir descongelando en el tostador o a temperatura ambiente.

De acuerdo a estas consideraciones, Juliana trae el nuevo sistema de contenedores Greensaver con filtro de carbono, que te permitirán conservar tus alimentos con el preciso flujo de aire y humedad de acuerdo a tus requerimientos. Encuéntralos en nuestras tiendas y en www.juliana.cl y ¡haz el cambio!

Fuente: Diario El País.

© 2016 · Juliana · Cocina, baño y más… · Términos & Condiciones · · Todos los derechos reservados.